
El caso que ejemplifica el logro es el de una mujer holandesa que tenía un tumor entre el corazón y el pulmón que ponía en peligro la vida de la paciente.
"El tumor había atacado ya la entrada ventricular derecha y también la raíz del pulmón derecho. El diagnóstico en Holanda había sido "inoperable". Por eso, como última tabla de salvación, se dirigió a Hannover. Extraer el tumor del corazón hubiese significado una muerte segura; tampoco un transplante de órganos cabía pues esto se excluye en casos de cáncer", explicó Axel Haverich, director de la clínica para transplantes y cirugía cardiovascular y toráxica.
Haverich optó por un procedimiento todavía bastante nuevo: extraer quirúrgicamente la cámara cancerosa y reformarla con un trozo de intestino delgado de la misma paciente.
"El trozo de intestino delgado que extrajimos con todos sus vasos sanguíneos medía 15 centímetros. Su tejido es muy útil pues dispone de vasos que pueden ser conectados a la corriente sanguínea de la paciente; es decir, es un implante irrigado", explicó el especialista.
Después de limpiarlo, el trozo de intestino delgado se cosió al corazón, en el lugar donde antes estuvo el tumor.Durante todo el procedimiento, la paciente estuvo conectada a una máquina corazón-pulmón.
La paciente fue monitoreada por ultrasonido, para seguir el proceso por el que el tejido inmóvil en un primer momento, se fue convirtiendo en una pared cardíaca y comenzó a latir.
José Luis Vázquez
No hay comentarios:
Publicar un comentario