
En la población infantil existen diversos trastornos que son causa de preocupación, como es el déficit de atención o la hiperactividad; sin embargo, en la comunidad médica existe una gran preocupación porque en los infantes va en un gran aumento la ansiedad y depresión, alteraciones emocionales que obstruyen su desarrollo y puede, incluso, llevarlos a situaciones críticas como el suicidio.
Al respecto, el experto en psicología conductual, Carlos Becerra Rebelo, destacó que es necesario atender con seriedad y prontitud esta problemática, pues de cada 100 niños, alrededor de 20 padecen problemas emocionales y conductuales de consideración, en tanto 10 presentan severos conflictos. Esto equivale a que cerca del 30% de infantes sufre algún tipo de trastorno.
Entre las causas del aumento de los trastornos emocionales se encuentra la pobreza, baja educación familiar, desnutrición, exposición a violencia, entre otros aspectos que afectan considerablemente a la población infantil.
Para el psicólogo infantil es necesario que al identificarse algún tipo de trastorno en el niño, la familia ofrezca, junto con expertos, estrategias tempranas de ayuda y, sobre todo, facilite la comunicación eficaz para que se adopten habilidades de solución de problemas, basadas siempre en la autoestima y autoeficacia.
Destaca que en la medida en que se atiendan los trastornos con prontitud, el niño será capaz de aprender a construir relaciones sanas tanto al interior de su núcleo familiar como con personas que no forman parte de él. También el ámbito escolar se verá reforzado y tendrá las herramientas para afrontar diferentes etapas de vida. “Esto no ocurrirá si no se ofrece la debida atención a sus problemas de tipo emocional y conductual”, concluyó Becerra Rebelo.
Yamel Viloria Tavera
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