
Los fabricantes japoneses esperan que las condiciones empresariales empeoren en los próximos 3 meses, según indicó el sondeo tankan del Banco de Japón tras el terremoto del 11 de marzo, mientras cortes de energía y una crisis nuclear amenazan con retrasar la vuelta del país a una recuperación moderada.
El índice post-sismo del ánimo de los grandes fabricantes fue de más 6 para marzo, sin variación del sondeo total. Pero el índice para junio fue visto en menos 2 contra el más 2 del sondeo total, indicando que los fabricantes esperan que el ánimo sea pesimista.
Pero el grado de deterioración fue menor que el que los analistas habían previsto.
En una extraordinaria decisión para proveer una imagen más clara de cómo las firmas percibieron los efectos del terremoto, el BOJ separó las cifras en su encuesta tankan de sentimiento corporativo para marzo en respuestas obtenidas antes y después del desastre.
Tokio, Japón
No hay comentarios:
Publicar un comentario